¿Cuáles son los beneficios de un examen oftálmico comprensivo?
Los exámenes oftálmicos completos evalúan todos los aspectos de tu visión y salud ocular. Durante este examen, se revisa tanto la parte externa como interna del ojo en busca de signos de enfermedades oculares y se evalúa la visión de diferentes maneras.
- Examen externo: Evaluación de la esclera (parte blanca del ojo), conjuntiva, iris, pupilas, párpados y pestañas.
- Examen interno: Evaluación de la retina y el nervio óptico.
- Función visual y salud ocular: Pruebas de percepción de profundidad, visión de colores, visión periférica y respuesta pupilar a la luz. También se evalúan la capacidad de enfoque, coordinación y movimiento ocular.
- Prueba de glaucoma: Medición de la presión del fluido dentro del ojo para detectar signos de glaucoma.
- Agudeza visual: El optómetra utilizará diferentes lentes para determinar si necesitas gafas o lentes de contacto para mejorar tu visión.
Los exámenes oftálmicos comprensivos consideran tu historial de salud en general
Aunque acudas a un consultorio diferente para la salud de tus ojos, esto no significa que no deba considerarse de manera integral. Tu optómetra hablará contigo sobre tu historial médico y el de tu familia, los medicamentos que tomas y si padeces de presión arterial alta o diabetes.
También preguntará si fumas y cuánto tiempo pasas expuesto al sol. Todos estos factores ayudan a evaluar correctamente tu salud ocular.
La Asociación Americana de Optometría recomienda realizarse un examen ocular cada dos años si no tienes problemas de visión y tienes entre 18 y 60 años. A partir de los 61 años, se recomienda un examen anual o según las indicaciones de tu optómetra.
Ojo Seco: ¿Qué es y cómo tratarlo?
El ojo seco puede afectar significativamente tu calidad de vida. Puedes notar que tus ojos se cansan más rápido o que tienes dificultades para leer. Sin mencionar la incomodidad de la sensación de ardor, picor, sensación de algo en el ojo o la visión borrosa. Veamos los tratamientos para el ojo seco, desde cuidados básicos hasta innovadoras recetas y terapias, para ayudarte a ver con claridad y comodidad.
¿Qué es el Ojo Seco?
Entender el ojo seco te ayudará a determinar la mejor opción de tratamiento. El ojo seco ocurre cuando una persona no produce suficientes lágrimas de calidad para lubricar y nutrir el ojo. Las lágrimas reducen infecciones, eliminan partículas extrañas y mantienen la superficie ocular suave y clara. Las personas con ojo seco no producen suficientes lágrimas o tienen lágrimas de mala calidad. Es un problema común y, a menudo, crónico, especialmente en adultos mayores.
Cuidados Preventivos
Antes de hablar sobre tratamientos más avanzados, aquí tienes algunas opciones simples de autocuidado para manejar casos leves de ojo seco:
- Parpadea con frecuencia cuando leas o mires una pantalla electrónica por mucho tiempo.
- Asegúrate de que haya suficiente humedad en el aire, tanto en el trabajo como en casa.
- Usa gafas de sol al aire libre para reducir la exposición al sol y al viento; las gafas envolventes son las mejores.
- Toma suplementos con ácidos grasos esenciales, ya que pueden disminuir los síntomas del ojo seco.
- Bebe de 8 a 10 vasos de agua al día para evitar la deshidratación.
- Revisa si algunos de tus medicamentos tienen el ojo seco como efecto secundario y consulta con tu médico sobre posibles alternativas.
Lágrimas Artificiales
Para casos leves de ojo seco, la mejor opción son las gotas oftálmicas de venta “over the counter”. Aquí algunos consejos para elegir la adecuada:
- Baja viscosidad: Estas lágrimas artificiales son más líquidas y ofrecen alivio rápido sin afectar la visión, pero su efecto es breve, por lo que podrían necesitarse con más frecuencia.
- Alta viscosidad: Son más espesas y brindan lubricación de mayor duración, pero pueden causar visión borrosa temporal. Se recomienda usarlas antes de dormir.
Tratamientos Recetados para el Ojo Seco
Existen varios tratamientos con receta que abordan el ojo seco de diferentes maneras. Tu optómetra te ayudará a elegir la mejor opción para tu caso.
- Lentes de contacto especializados: Existen lentes de contacto que proporcionan humedad a la superficie del ojo, llamados lentes esclerales o de vendaje.
- Antibióticos: Si los párpados están inflamados, las glándulas pueden no secretar suficiente aceite en las lágrimas.
- Medicamentos antiinflamatorios: Gotas oftálmicas como ciclosporina (Restasis) o corticosteroides ayudan a controlar la inflamación en la superficie ocular.
- Insertos oculares: Si las lágrimas artificiales no funcionan, puedes usar un pequeño inserto de hidroxipropil celulosa (Lacrisert), que se coloca entre el párpado inferior y el ojo y libera lubricante de manera gradual.
- Medicamentos para estimular la producción de lágrimas: Disponibles en pastillas, gel o gotas, los colinérgicos (pilocarpina, cevimelina) ayudan a aumentar la producción lagrimal.
- Gotas de suero autólogo: Para casos graves de ojo seco que no responden a otros tratamientos, se preparan gotas con una muestra de tu sangre, eliminando los glóbulos rojos y mezclándola con una solución salina.
Procedimientos para el Ojo Seco
- Tapones lagrimales (Punctal Plugs): Se colocan diminutos tapones de silicona en los conductos lagrimales para reducir la pérdida de lágrimas y mantener la humedad en el ojo.
- LipiFlow (Pulsación Térmica): Un dispositivo colocado sobre el ojo proporciona un suave masaje con calor en el párpado inferior durante aproximadamente 15 minutos para destapar las glándulas de aceite.
- Terapia de Pulsos Intensos: Utiliza pulsos de luz para derretir y liberar aceites endurecidos que obstruyen las glándulas en los párpados.
No tienes que seguir sufriendo los síntomas del ojo seco. Habla con tu optómetra sobre las opciones de tratamiento diseñadas para abordar la causa subyacente de tu condición.